Nuevo socio del club

133 GPs. Eso es lo que le ha costado a Mark Webber entrar en ese selecto club de los pilotos que han ganado un GP. Y eso que en la temporada de su debut, 2002, fue declarado el rookie del año, lo que da idea de lo complicado que es entrar en ese club.
Pero cuando ha entrado, el australiano lo ha hecho con autoridad. Después de la pole, ha vencido sin dar ninguna opción a los rivales ¡¡a pesar de un discutible drive through!! En definitiva, no había nada que sus rivales pudiesen hacer para evitar su victoria.
El caso es que el desparpajo de Vettel nos tenía algo cegados, pero Webber nos ha despertado de golpe, proclamándose también como un candidato a disputar el título a Button. Lo curioso del asunto es que el doblete de ambos crea un problema a Red Bull. Recortar la diferencia que ha adquirido Button requiere maximizar todas las opciones de puntos. Pero si estos se van repartiendo entre los dos pilotos del equipo, se hace bastante más difícil. Hoy por hoy ambos pilotos parecen llevarse bien. Pero estas situaciones rara vez acaban con un buen ambiente de equipo al final de la temporada. Trabajo para Christian Horner.
Lo cierto es que ha tardado, pero ya ha llegado el momento previsible en el que otros equipos han alcanzado y rebasado el nivel de Brawn GP. La cuestión es si ha sido a tiempo. Pero este GP ha descubierto un serio problema estructural en los monoplazas blancos. Su incapacidad para alcanzar una temperatura aceptable en los neumáticos era sorprendente. Sinceramente, no recuerdo haber visto nunca a un piloto que tuviese que zigzaguear sistemáticamente en carrera para elevar su temperatura, como ha hecho hoy Button. Y ese no es de los problemas que se solucionan a mitad de temporada, porque dependerá o del reparto de pesos o del diseño de la suspensión o, en todo caso, del diseño aerodinámico general. Y eso se puede maquillar, pero no solucionar definitivamente con un presupuesto como el de Brawn GP. Así que, por extraño que parezca, cabe la posibilidad de que el título de Button dependa de la temperatura ambiente de los próximos GPs.
Massa, nuevamente, ha confirmado esa mejoría de Ferrari. Mientras, McLaren parece que ha acertado con su nuevo trabajo en aerodinámica y difusor, a tenor de lo visto en la calificación. Pero, nuevamente, Hamilton se ha visto envuelto en un incidente en la salida que ha arruinado su carrera.
Y carrerones los de Rosberg y Alonso. El alemán ha pasado del 15º puesto en parrilla hasta el 4º al final del GP. Es una pena no verle con un mejor monoplaza. Y el asturiano ha pasado del 12º al 7º, llegando a plantar cara a los Brawn GP, con unos tiempos excelentes.
Curioso caso es el de Adrian Sutil. Un piloto que en no pocas ocasiones parece sumido en la vulgaridad y que, en cambio, brilla de forma sobresaliente en cuanto la pista está húmeda, como en la calificación del sábado. Hoy es la segunda ocasión en la que Raikkonen le ha arrebatado un meritorio resultado, al colisionar con él.
Por cierto, un fin de semana como el de Nico Hulkenberg en GP2 es de los que pueden dar un volante en F1.

