La lección del abuelo

Dicen que la veteranía es un grado. Y así debe ser, a tenor de la carrera que hoy ha tenido Barrichello. Cuando los Brawn GP parecían ya descartados de los primeros puestos. Cuando Button le había venido dominando en la primera parte de la temporada. Cuando los McLaren estaban de vuelta, ocupando la primera línea de la parrilla.
Pero el brasileño había calificado con algo más de gasolina. No parecía suficiente. Ganar posiciones en la salida no era una opción ante el KERS de McLaren. Pero ha jugado sus cartas. Con el ritmo necesario en cada momento ha ganado la posición a Kovalainen en el primer pitstop. Y ha obtenido la recompensa del primer lugar ante el error de McLaren en el segundo pistop de Hamilton. Pero había que estar ahí, presionando, acechando. Hoy el abuelo ha enseñado una valiosa lección a las nuevas generaciones.
La lucha por el título se vuelve incierta. Button está hundido, viéndose forzado a luchas titánicas para arañar muy escasos puntos en cada GP. Sus evidentes dificultades para calentar adecuadamente los neumáticos parecen ser un lastre pesadísimo. Pero los Red Bull han perdido hoy una de esas ocasiones que luego se lamentan al final de temporada. Webber, con una floja calificación, no ha tenido el ritmo necesario y se ha visto perjudicado por el tráfico tras el segundo pitstop. Vettel ha visto arruinada su carrera por un problema con la bomba de repostaje y un posterior problema de motor.
La consecuencia es que, pese a sus pobres prestaciones, Button sale con dos puntos más de ventaja y una carrera menos. Sin fiabilidad Red Bull lo va a tener complicado.
Sigo con interés las carreras de Alguersuari. Nos está dando la medida de las posibilidades de adaptación de pilotos sin demasiada experiencia en monoplazas de alta potencia. Y sigue un peculiar programa, alternando la F1 con las World Series. Hoy ha vuelto a ser constante y ha acabado el GP con un ritmo muy aceptable, algo penalizado al ir detrás de Trulli, que llevaba una cantidad record de carga de gasolina. Y ha vuelto a superar en carrera a su compañero Buemi, aunque este siga siendo más rápido en calificación. Si Jaime puede mejorar algo más su ritmo de vueltas rápidas se irá asentando.
Del fin de semana de Luca Badoer solo se puede decir una cosa: penoso. No me apetece hacer sangre recordando la sucesión de errores y la falta de ritmo de carrera. Y es que la culpa no la tiene Badoer, sino quienes han tenido la idea de subirle al Ferrari en unas circunstancias que lo desaconsejaban claramente. Si así es como premian la fidelidad, habría que ver como son los castigos en Maranello. En Spa debe estar Gene.

