Sin alas

Brawn GP ha dado en Monza un golpe definitivo. Ha cortado de un certero tajo las conocidas alas de Red Bull. Los 26 puntos que separan a Vettel de Button, con solo 40 en juego se pueden tener ya por definitivos. El título de pilotos es ya cosa de los dos pilotos de Ross Brawn. Y este puede darles libertad para luchar entre ellos, con la tranquilidad de que esa lucha fratricida no favorezca a sus competidores, como en aquel cuento infantil de los galgos y los podencos.
Un circuito de curvas rápidas, favorable a su aerodinámica, y una temperatura que alejó los problemas endémicos para calentar los neumáticos. A eso se añadió una estratégia que no porfió por los primeros puestos de la parrilla -reservados a los que optaron por dos repostajes- centrándose en la carrera. Eso ha necesitado Brawn GP.
Los Red Bull no parecieron acertar en ningún momento con la puesta a punto del monoplaza. Vettel ya está sufriendo la falta de motores disponibles, habiendo rodado un número de vueltas sensiblemente bajo durante los entrenamientos libres. Así que su dedo acusador apunta a la falta de fiabilidad del motor Renault.
Lo de Sutil es comprensible. Pero no se entiende muy bien la táctica de Hamilton y Raikkonen, apostando por la posición en la parrilla de salida mediante una baja carga de combustible, en detrimento del rendimiento en carrera. Una cosa es que tengan el campeonato perdido y otra que opten por las “poles publicitarias”.
Aunque, dentro de lo que cabe, no le salió del todo mal a un renacido Raikkonen, gracias a la enésima muestra de falta de templanza de Hamilton. Estrellarse en la última vuelta, luchando por un puesto que era casi imposible conseguir, es un error propio de pilotos de categorías inferiores.
Y lo de Force India resulta sorprendente. Han dado el salto de calidad más amplio que hemos visto en las últimas temporadas. Sutil tiene ahora esa oportunidad que ha venido esperando. Tiene calidad. Ahora debe conseguir la regularidad que, con más frecuencia de la deseable, le falta. Y Liuzzi no podía haber esperado una mejor segunda oportunidad. Por cierto, que es curioso comparar los resultados de pilotos que se han incorporado en la temporada o han cambiado de equipo. Nos dice mucho de pilotos y máquinas.
Alonso ha estado como siempre. En el mejor puesto posible y sin fallos. Es difícil encontrar una mejor combinación de excelencia y regularidad. ¿Será Ferrari el destino? No lo sé, pero la F1 se merece tenerle con un material que le permita desarrollar su potencial.
Grosjean me parece un piloto válido, pero no acaban de producirse los resultados. Y siempre está esa demoledora sombra de Alonso como compañero.
Ahora nos queda ver como se gestiona en Brawn GP la lucha por el título de sus pilotos. Como en aquellos tiempos de Senna y Prost o Alonso y Hamilton en McLaren… pero con menos glamour.

