Don Vito y la F1

En la segunda parte de la inigualada trilogía de El Padrino, don Vito Corleone utiliza una de sus máximas: “ten cerca a tus amigos, pero aun más cerca a tus enemigos”.
La verdad es que la frase sería de un encaje perfecto en la F1, donde es sobradamente conocido que el principal enemigo de un piloto es su compañero de equipo. Recuerdo que cuando el desencuentro entre McLaren y Alonso estaba en su momento más caliente, eran comunes las opiniones de que aquello era inaudito, un espectáculo insoportable para la F1, el acabose… Yo solía decir que, al fin y al cabo, aquello tampoco era tan raro e igual rasgarse las vestiduras era un poco exagerado. Lo que me valía que no pocos de los que se habían incorporado como seguidores de la F1 después de 2003 me mirasen como si pensaran que Ron Dennis me realizaba periodicas transferencias bancarias para que dijese eso.
El tiempo tiene la costumbre de dar la verdadera dimensión de las cosas. En realidad esa tensión entre compañeros de equipo, que inevitablemente alcanza al propio equipo, siempre ha existido. Probablemente con la única excepción de la era Schumacher. Pero es que en ese caso era el propio alemán el que había reconstruido el equipo llevando a Jean Todt y Ross Brawn. No podía haber tensión entre piloto y equipo, porque casi eran lo mismo.
Ahora nos encontramos con que Red Bull ha estallado en llamas y en Ferrari la tensión es ya indisimulable. Y si el año pasado no acabó por reventar Brawn GP fue porque al principio de temporada ninguno de sus pilotos esperaban estar tan arriba, así que ser segundo era más llevadero. Pero Barrichello ya demostró que no se encontraba, precisamente, feliz.
Y en McLaren estan haciendo lo indecible por evitar que comience la guerra entre sus pilotos, con estrategias de marketing como grabar videos en los que montan un monoplaza entre bromas o cantan una canción tocando la guitarra. Me pregunto que hubiese pasado si Frank Williams hubiese puesto a cantar canciones juntos a Nigel Mansell y Nelson Piquet (padre) cuando los tuvo a ambos en su equipo. Probablemente hubiese acabado como los conciertos de The Who, rompiendo las guitarras, pero cada uno en la cabeza del otro.
Y, claro, todo ello lleva al problema de las órdenes de equipo. Y es que la F1 tiene una característica que creo que solo comparten el motociclismo y, aunque con elementos bastante diferentes, el ciclismo. Se compite por equipos pero, simultáneamente, hay una competición individual que acaba resultando más importante. ¿Se imaginan un partido de dobles en tenis en el que, además de la competición por parejas, hubiese una competición individual en función de los fallos y aciertos de cada tenista? No sé muy bien como serían los partidos, pero creo que variarían mucho respecto de lo que vemos ahora.
Estoy de acuerdo en que las órdenes de equipo no son bonitas para el espectador. Pero lo mismo podríamos decir en el ciclismo del lanzador que hace un enorme esfuerzo, para apartarse a 100 metros de la meta y dejar el triunfo al sprinter de su equipo. Además, siempre he pensado que las normas que no se pueden hacer cumplir, no merece la pena crearlas. Burlar las prohibiciones de órdenes de equipo es la cosa más sencilla del mundo, siempre que no lo hagas con el incomprensible descaro de Ferrari en Hockhenheim.
Don Vito siempre lo tuvo claro, no es nada personal, solo negocio.

